Golpean tus rodillas contra mi pecho
de eso se trata cuando miramos el cielo.
y esos escalofríos que tanto placer me daban
ahora me abofetean sin siquiera saberte.
Abrí todas esas puertas esperando encontrarme detrás
Pero quien podría conocerte mas que el miedo de no despertar al lado tuyo.
En algún momento perdí las armas por culpa de hablar.
Ahora mi verdad luce tan indefensa como tus ojos
y tan inmoral como mis ganas.
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