he llegado al lugar donde ninguna decisión es correcta,
donde la vida me agarra por sorpresa cada vez que levanto la mano para contestar.
¿Habías visto alguna vez un hombre desconcertado?
Se parece a alguien tan desesperado que logra quedarse inmóvil ante la vida.
Y todas esas murallas que no me permiten pasar al otro lado,
me tienen encerrado en el peor de los lugares:
dentro mío.