lunes, 9 de septiembre de 2013
Renacer.
"...Abatido, se acercó a la orilla.
Mojó sus pies en el agua refrescando viejas espinas, miró el horizonte e inevitablemente los recuerdos lo empezaron a aturdir...a ahogar, se metían en su garganta en forma de melancolía y desazón. El agua comenzó a taparle los tobillos...deambuló sin rumbo como si intentara convencerse de que en realidad buscaba algo. Ya sin nada que perder tomó su pequeño bolso verde con monedas y decidió tirar una a una al mar...confiándole todos sus deseos.
Amanecía y la marea golpeaba una y otra vez como la vida. Sus pies seguían anclados a la arena, no se de dónde sacó fuerzas para soportar el ir y venir helado del agua.
Ha visto la noche, el día, las estrellas.
"Me encantaría abrazar al sol" susurró por lo bajo.
De pronto, sin saber bien por qué corrió hasta su casa. Con sus pies mojados se metió dentro de la cama intentando recuperar algún sueño. Bebió lo que quedaba de una vieja botella de vino pero no pudo dormirse, tic..tac..tic..tac el reloj taladraba su cabeza a cada segundo. Sus ojos cayeron con el cese de los pájaros. Sus brazos rodeaban sus pequeñas rodillas. Vació todos sus cajones y aquellos viejos miedos aparecieron entremezclados entre viejas misivas. Se miró al espejo y todo pareció cambiar. Tomó más monedas y decidió salir otra vez.
Una corazonada le hizo revivir una mueca que intentaba parecerse a una sonrisa. Volvió al mar con sus pies aun mojados. El viento había borrado sus huellas, pero pudo recordar sus sueños.
Cerró el puño, hundió su cabeza y se dejó llevar por la marea buscando una a una sus monedas en el agua. Eligió su destino. Sin miedo. Ahora todo parece tener sentido..."
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